«TicketCare es única, es la primera tarjeta en España dedicada a Atención y Cuidados».
Entrevista a Carmen Sanfeliu Giner, Co-Fundadora de TicketCare

Hay profesionales que acumulan décadas de experiencia en grandes organizaciones y, en algún momento, deciden que el mayor reto está fuera de ellas. Carmen Sanfeliu Giner es una de esas personas.
Con más de 25 años liderando áreas de Compensación y Beneficios en multinacionales como AXA, Atento o Vodafone, Carmen ha tenido acceso a algo que pocas personas tienen: una visión privilegiada de lo que las empresas ofrecen a sus empleados… y de lo que todavía les falta. Y lo que faltaba, según ella, era atender una realidad que millones de trabajadores viven cada día en silencio: la necesidad de cuidar.
Cuidar de un familiar mayor. De un hijo enfermo. De uno mismo. Una carga que, en la mayoría de los casos, recae sobre las espaldas de las personas sin que la empresa intervenga, porque los cuidados siempre han pertenecido a la esfera de lo privado.
Carmen decidió cambiar eso. En 2024, junto a Patricia Castillo, fundó TicketCare: una tarjeta monedero que las empresas ofrecen a sus empleados para que puedan acceder a servicios profesionales de atención y cuidados de forma sencilla, segura y cercana. Un beneficio social diseñado para aliviar una de las principales fuentes de estrés, absentismo y pérdida de productividad en los entornos laborales.
Hoy, con el respaldo de ENISA y una red creciente de empresas de cuidados afiliadas, TicketCare empieza a demostrar que cuidar de las personas que necesitan cuidar no es solo lo correcto: también es una decisión estratégica para las compañías.
Hablamos con Carmen sobre el origen del proyecto, el impacto que puede tener en las organizaciones y el papel que las empresas deben jugar en la construcción de una sociedad más empática y equitativa.

1.Carmen, llevas más de 25 años en Recursos Humanos, liderando áreas de Compensación y Beneficios en grandes multinacionales como AXA, Atento o Vodafone. ¿Qué momento o experiencia concreta te hizo ver que había un vacío real en el mercado en torno a los cuidados, y que ese vacío tenía que convertirse en un proyecto propio?
Yo siempre he sido de poner proyectos en marcha, analizar resultados, incorporar cambios, ver cómo afectan… y lo que veía en los indicadores de uso de los beneficios era que cuando las personas llegaban a los “cuarenta y tantos”, por muchos beneficios que hubiera en la compañía, sólo usaban la tarjeta-restaurante: las guarderías no porque los hijos eran mayores, no transporte público porque vienen a la oficina en coche desde donde viven, la formación tampoco porque ya están formados, los servicios en la oficina como mindfulness, yoga, fisio, etc., tampoco, porque salen pitando a recoger a los hijos o a otros compromisos familiares ,… y en paralelo empezaban a tener otras necesidades, de las que en muchas ocasiones ni hablaban de ellas, no fuera que se interpretara como falta de compromiso, como que “cuando llega la hora de salir se le cae el boli” y frases de este estilo.
Recuerdo una situación de una empleada que cuando me la contó pensé, ha llegado el momento de que las empresas se involucren: los empleados tienen que sentir que pueden hablar claramente de lo que les está pasando y lo que necesitan.
Su madre estaba teniendo problemas de salud que no sabían identificar la causa, tenía que acompañarla a que le hicieran 5 o 6 pruebas en distintos días. El primer día pidió permiso, el segundo también, el tercero también, pero el cuarto… inventó que tenía que quedarse en casa porque venía el técnico de la lavadora.
Si este miedo a que “cuidar a mi madre me pase factura” ocurría en una empresa buena, donde cuidan al empleado, le dan beneficios, y hay una cultura de cercanía, ¿qué debe estar pasando en otras empresas más tradicionales?
2.TicketCare nace en 2024 como una tarjeta monedero pensada exclusivamente para servicios de atención y cuidados. ¿Puedes explicarnos, de forma sencilla, cómo funciona el producto y qué lo diferencia de otros beneficios sociales que ya existen en el mercado? ´
Si, TicketCare es única, es la primera tarjeta en España dedicada a Atención y Cuidados.
Y esta es su gran diferencia, es el primer beneficio para empleados centrado en ayudar a cuidar de la familia. Y la compañía que lo pone en marcha ya está haciendo una declaración de principios: “sé que necesitas cuidar, de ti, de tus hijos, de tu pareja, de los padres de ambos, y sé que cuando tienes esta necesidad, es prioritaria, por eso aquí está el granito de arena de la compañía, para que cuides con los profesionales más cercanos, para que encuentres lo que necesitas”.
TicketCare funciona de manera muy parecida a la tarjeta gasolina o la tarjeta restaurante: es decir, es una tarjeta que sólo se puede usar en la red de establecimientos afiliados. Pero, además, en nuestro caso, sabes que pagando con TicketCare, las empresas de Atención y Cuidados de la red te hacen un descuento mínimo de un 10%.
Para la compañía, ofrecer la tarjeta a sus empleados es una solución muy cómoda, puedes cargar la tarjeta con una cantidad inicial, o mensual que consideres, según tu presupuesto. También puedes decidir si ofreces la tarjeta a toda la plantilla, o a colectivos específicos (como personas que tienen unos riesgos específicos, o un segmento de edad determinado, o un tipo de trabajo con horarios más comprometidos, o un nivel de responsabilidad más exigente, o personas que tienen dependientes a su cargo,… es una decisión de compañía).
Para el empleado, también lo es, pues puede hacer recargas adicionales desde su nómina, o desde un cajero, en función de sus necesidades de cuidar. Incluso en casos donde la responsabilidad de cuidar está repartida, los hermanos o familiares que contribuyen, pueden hacerlo mediante recargas en la tarjeta.
3. ¿Qué tipo de servicios de cuidado puede contratar un empleado a través de TicketCare? ¿Solo hablamos del cuidado de mayores, o el abanico es más amplio?
Los servicios que puedes encontrar en TicketCare son muy variados, es cierto que uno piensa en cuidar y automáticamente aparecen los padres mayores, porque es una realidad que cada vez va a más, pero no te puedes imaginar la variedad de servicios que estamos incorporando y que pueden ser útiles para personas de 25 años, de 60, de 80, o también para niños y adolescentes. Ten en cuenta que tenemos servicios de fisioterapia, psicología, logopedia, podología, gabinetes de evaluación cognitiva y neurorrehabilitación, servicios de acompañamiento y cuidados en casa, para mayores, niños, personas con alguna discapacidad. También hay soluciones específicas como comidas para mayores, servicios de gestión de la dependencia. Hay una sección completa de productos adaptados y ayudas técnicas, donde puedes encontrar desde empresas que te adaptan la casa a tus problemas de movilidad, o teléfonos adaptados, alquiler o compra de salvaescaleras, sillas de ruedas, ropa adaptada…
Incluso estamos explorando abrir más secciones de servicios como peluquería a domicilio, o una sección de “apoyo experto” donde haya formación para cuidadores no profesionales, educación financiera, abogados para mayores, etc.
Queremos ofrecer todo aquello que una persona necesita cuando tiene que cuidar, para que lo encuentre en TicketCare y no tenga que hacer búsquedas frenéticas en Google.
4. Desde tu experiencia en C&B, sabes que a los directores de RRHH no solo les mueve el bienestar: también les importa el ROI. ¿Qué impacto tangible puede tener TicketCare en indicadores como el absentismo, la retención del talento o la productividad de una empresa?
Pues mira, hace unos meses la Fundación VivoFácil ha publicado un estudio muy interesante que explora qué causas principales son las que te han llevado a faltar al trabajo. Un 20% eran temas de salud mental, un 29% algias, ITs y convalecencias por enfermedad, y lo más relevante, un 41% era por obligaciones familiares y un 10% por gestiones del día a día personales y familiares. Con que las empresas empezaran a ofrecer beneficios vinculados con la atención y los cuidados de los familiares, estaríamos impactando en más de la mitad de las situaciones de absentismo.
En términos de retención, dos estudios del 2025 (Mercer y Aon) muestran datos muy relevantes: Que los empleados que son “cuidadores” ya son más de la mitad (57% en España), que las empresas con mayor engagement son las que facilitan una mayor personalización de los beneficios y escuchan las necesidades de los grupos de empleados, y que cerca del 40% de los encuestados consideran que la empresa también tendría que apoyarles en el cuidado de mayores y la familia.
Fíjate que la tarjeta TicketCare da respuesta directa a estas necesidades: está centrada en atención y cuidados, y además el empleado puede elegir en cada momento qué servicio necesita, dónde lo necesita, y para quién lo necesita.
Y si me permites, no olvidemos que el incremento en el nivel de engagement está directamente relacionado con la permanencia del talento clave y con la productividad: se ha visto que los empleados que perciben apoyo real de la empresa incrementan su nivel de engagement hasta en un 21%, lo que se traduce en mejoras de productividad cercanas al 10%–15%.
5. En vuestras comunicaciones habláis de que más del 75% de las bajas laborales duran menos de 15 días, y que los costes del absentismo para las empresas pueden alcanzar los 17.000 millones de euros en 2025. ¿Cómo encaja TicketCare en ese problema concreto, y por qué crees que el sector empresarial todavía no ha abordado los cuidados como palanca estratégica?
Como te comentaba antes, TicketCare viene a ofrecer una solución sencilla para un problema complejo.
Este problema tiene 2 vertientes, por un lado, en la empresa el foco siempre ha sido en el empleado y en lo que éste hace cuando trabaja. Era como asumir que cuando el empleado viene a trabajar, lo que ocurra de puertas afuera de la empresa no entra en la ecuación. Y por eso la empresa se preocupaba de cuidar al empleado mientras estaba en la oficina.
Por otro lado, los últimos años nos han traído una nueva realidad, la evolución de los temas de salud mental, el aumento de la longevidad de nuestros mayores, la entrada en los 65 de la generación más grande de las que conviven en las empresas (los babyboomers), y la realidad tozuda de la naturaleza humana: que no somos compartimentos estancos y que lo que nos pasa en un área de la vida impacta en las otras.
Las empresas están empezando a entender que quizás sea más estratégico de lo que parecía preocuparse de lo que impacta al empleado fuera de la empresa.
Pero incluso cuando son conscientes de ello, buscar soluciones tradicionales es muy difícil, las empresas no tienen un presupuesto infinito para cubrir las necesidades de cuidar de sus plantillas, ni tampoco podrían empezar a negociar acuerdos con proveedores de aquí y de allá, y de todos los tipos de servicios…
TicketCare es una muy buena solución para la empresa: la red de proveedores ya está creada y cada día vamos incorporando nuevos establecimientos y nuevas categorías de servicios. Y respecto al presupuesto, flexibilidad total. La empresa puede establecer cuánto quiere contribuir, y el empleado, desde su nómina, puede completar según sus necesidades.
Y para el empleado dos ventajas clave, encuentra en un mismo lugar todos los servicios de calidad profesionales y validados, y en todos ellos le aplican descuentos al pagar con la tarjeta TicketCare.
6. La corresponsabilidad en los cuidados sigue siendo una asignatura pendiente en España: son las mujeres quienes mayoritariamente asumen esa carga. ¿Puede TicketCare contribuir a reducir esa brecha dentro de las organizaciones, y qué papel deben jugar las empresas en este cambio cultural?
Yo creo que sí. Es parte de nuestro propósito. Fíjate, cuando creamos la compañía ya plasmamos en nuestros estatutos este compromiso por la transformación. Queremos ayudar a visibilizar que “cuidar no debe ser solo cosa de uno”, que el cuidado no tiene género, y que utilizar recursos técnicos, personales y profesionales genera soluciones más tempranas que impactan positivamente en la evolución de las personas cuidadas, sus familias y sus entornos.
El papel de las empresas, para mí, es primordial en esta transformación. Consideremos la importancia que se le da a la RSC. O a los ODSs. O tengamos en cuenta el peso de los criterios ESG en la evaluación de las empresas en entornos multinacionales, bursátiles, de contratos con administraciones, etc. Pues bueno, llevamos muchos años observando que el foco de la sostenibilidad siempre estaba en la “E” de “environment”, y si, no se puede bajar la guardia, pero es preciso que pasemos a la “S” de “social”.
Si uno de los pilares de RSC de la mayoría de las empresas es generar un impacto positivo en el entorno y la sociedad en la que se integran, ¡qué mejor que hacer que ese impacto sea visible, cercano y palpable por estar enfocado en mejorar las vidas de sus trabajadores y sus familias!
7. Emprender desde cero un proyecto de impacto social siendo ya una profesional consolidada no es una decisión sencilla. ¿Qué consejo le darías a un profesional de RRHH que tiene una idea que podría mejorar la vida de las personas en las organizaciones, pero aún no se atreve a dar el salto?
Yo aquí quiero ser prudente, porque la realidad de cada persona, su momento vital, y su proyecto vital puede ser muy distinto. Pero, si es un profesional de RRHH, con una idea que podría mejorar la vida de las personas de las organizaciones, que empiece explorando las posibilidades en la propia empresa. En RRHH tenemos mucha capacidad de generar proyectos, pero para que el comité de dirección los apruebe y los asuma como propios, hemos de hablar de números, resultados e impacto. Con esta fórmula, estamos en el camino del éxito.
Y, si me dejas que destaque un verbo… ATREVERSE, darse permiso para soñar, pensar en el proyecto, hablarlo, involucrar a cercanos y lejanos, no tener miedo al qué dirán, buscar apoyos, mirar adelante, y … dar el salto.
¡Y si puedo echar una mano… aquí estoy!



